La Sierra de Ávila en cada estación, con un grupo

Lo que hace un grupo en una casa rural depende sobre todo del tiempo que haga fuera. En la Sierra de Ávila cambia mucho de un trimestre a otro, y conviene planear con eso en la cabeza.
Nada de lo que sigue necesita reserva ni entrada. Son planes de casa rural: lo que se hace cuando hay un pueblo pequeño alrededor, caminos, un río cerca y diez personas con ganas de pasarlo bien.
Primavera
Es la mejor época para andar. El campo está verde, los arroyos llevan agua y las encinas y los prados se llenan de flores entre finales de abril y junio. Con un grupo, lo más fácil es una ruta circular desde el pueblo, de dos o tres horas, con comida de bocadillo en algún sitio con vistas. Los que no quieran andar se quedan en la casa preparando la cena, y nadie protesta.
Ojo con las noches. En la sierra, en abril, refresca mucho al ponerse el sol, y quien no haya traído jersey lo echará de menos.
Verano
Por el día, calor seco; por la noche, fresco. Las tardes de verano en un patio de la sierra son para eso que en la ciudad ya casi no se hace: sobremesas largas, partidas de cartas, niños jugando en la calle sin que nadie se preocupe.
Las noches sin luna son otra cosa. Lejos de las ciudades, en los pueblos pequeños de la sierra, el cielo se ve lleno de estrellas, y tumbarse en una manta a mirar la Vía Láctea es de los planes que más recuerdan los grupos después.
En agosto llegan las fiestas de los pueblos. Si coinciden con vuestra estancia, id. Verbena, alguna comida popular, gente del pueblo que vuelve en verano. Un grupo que se suma con respeto suele ser bien recibido.
Otoño
Los chopos y los fresnos de las riberas se vuelven amarillos, y bajar al río a pasear por la mañana es un plan sencillo que nunca falla. Si el otoño viene lluvioso, salen setas, aunque recogerlas requiere conocerlas bien y, en muchos montes, permiso.
Es buena época para grupos de amigos adultos. Menos calor, menos gente y la chimenea encendida por primera vez.
Invierno
El invierno en una casa de piedra con un grupo tiene su propia lógica. Se sale poco. Se cocina mucho y se habla hasta tarde, con una partida de algo encima de la mesa. Si nieva, alguien hará un muñeco en la puerta aunque tenga cuarenta años.
Para un grupo es lo más cómodo del año, siempre que la casa caliente bien y alguien haya traído la compra. Las carreteras pueden helar por la mañana. Mejor no tener prisa el domingo.
Ortigosa, en cualquier época
Un paseo que sirve todo el año: Ortigosa de Rioalmar y Manjabálago, los dos pueblos de un mismo municipio. En primavera y otoño, por el río Almar; en verano, a primera hora, antes del calor; en invierno, al mediodía, cuando calienta el sol. Lo que hay en el municipio y los alojamientos que tiene lo recoge la web de su ayuntamiento.
Cómo organizar al grupo dentro de la casa está en gastos, habitaciones y mascotas.